sábado, 30 de mayo de 2009

136.- LA EMANCIPACION DE MAYA. O SEA, QUE SE ME VA.

Estaba claro que esto no podía durar. Ella no me decía nada, pero la miraba y pensaba que ella a su vez pensaba que yo era demasiado mayor; sobre todo cuando me veía tontear con la BMW. Si es que en el fondo es un guayabito... Me gustaba mucho Maya; me gustaban esa mirada dulce, ese color amarillo Nissan, japonés como ella, y ese ronroneo del ralentí cuando le acariciaba el depósito después de arrancarla, pero se acabó. Se ha enamorado de uno más joven que yo, quizás con menos experiencia, pero eso se aprende, me ha dicho esta tarde cuando le he preguntado, con dos lagrimones en los ojos que quien le va a cambiar ahora los aceites y le va a apretar las tuercas con cariño, aunque, ya lo sé, alguna vez me he pasado... Ha sido una despedida breve, aunque sé que tardaré en olvidarla, y aunque físicamente aun no se ha ido, se que ya no es mía, es de ese otro que se la ha llevado en mis narices... pero me ha dejado una R65 a cambio, que, a partir de ahora se llamará R64ASSI, y ya me las ingeniaré para hacerle un logo a medida.
A lo que iba, que había puesto en venta a Maya hace uno o dos meses; en realidad estaba en venta o la cambiaba por una BMW 2 válvulas. Se han interesado algunos, sobre todo algunos seguidores de este blog, que se extrañaban de que quisiera venderla después del trasteo que le he hecho, que la he dejado casi como recién salida de fábrica. Eso es porque la gente es mal pensada, porque mas claros que están los trabajos que les hago a mis motos... Están los aciertos y los errores (y no digo nada de la pintura de la R100RS que todavía estoy cabreado) pero la gente piensa que todo el mundo es un chorizo ¿será por aquello de piensa el ladrón...? No sé. El caso es que llamaban algunos, escribían otros, pero ninguno con una determinación firme de comprar. Ellos se lo pierden, porque Maya es una pequeña joya cuyo verdadero valor está aún por tasar, aunque yo le puse un precio que consideré justo, teniendo en cuenta los trabajos que le he hecho y el estado general de la moto.
Y vuelvo a lo que iba, que me salgo por la tangente: uno de los que me ha llamado me ha dicho que tenía una R65 que vendía aproximadamente por el mismo precio que yo la Honda, y que si estaba interesado, podíamos quedar, ver las motos, etc. Nos hemos intercambiado impresiones y fotos por correo electrónico y hoy hemos quedado para conocernos en persona y probar as motos. Hemos quedado a las 12 de la mañana en Campillos, lugar que no nos venía demasiado mal a ninguno de los dos, y allí hemos estado charlando y probando las motos. Nosotros hemos tenido que ir antes a Ronda, con la Sprint, cambiar de moto y después ir a Campillos.

Por mi parte me he encontrado una moto mucho más avejentada de lo que aparecía en las fotos, pero en un estado aceptable para meterle mano y dejarla en perfectas condiciones, porque tiene buena compresión y responde aceptablemente bien al manejo. La matrícula es de noviembre de 2007, lo que indica que ha sido rematriculada, lo cual, por supuesto, no implica nada malo. La pintura está bien, pero lo demás tiene sus defectillos. Así, sin meterme en muchas profundidades, he observado que:
  • Los líquidos están en pésimo estado, pero por lo menos tiene líquidos, así que eso no es mucho problema. Como siempre, desmontar-limpiar-montar-rellenar. Y digo los líquidos porque el aceite está sucio, la gasolina deja mucha porquería en el filtro (depósito con muchísimas impurezas, posiblemente habrá que sanearlo por dentro) y el liquido de freno delantero (en la rueda trasera lleva tambor) tiene un color miel sucia que habla de que lleva demasiado tiempo ahí.
  • Hay que arreglar el caballete, porque roza en el lado izquierdo en las curvas (cortar y soldar el resalte en un sitio menos prominente).
  • Todas las piezas de aluminio precisan de un cariñoso pulido de los que yo me sé, y algunas de ellas precisan de pintura, pero esto es algo muy agradecido, que le da un cambio espectacular a la moto.
  • Las válvulas del cilindro derecho no traquetean como debieran, así que habrá que hacer una puesta a punto. Como dice MrTwinflat, válvula que suena, válvula feliz, y estas no sonaban mucho.
  • Cuando se le pide yesca se queda sin caldo. Posiblemente lo que decía en el primer punto, que los filtros están atascados y no dejan pasar gasolina. Limpieza y puesta a punto de carburadores apuntada como tarea prioritaria después de sanear el depósito.
  • Los platinos están mal, y el condensador posiblemente también. Hay que cambiarlos.
  • Rezuma algo de aceite por la base del cilindro derecho, sin embargo las juntas de los empujadores parecen estar bien. Habrá que repasar eso, y lo malo es que esa zona es muy dada al poyaque: po ya que estamos aquí vamos a cambiar los casquillos de biela, por ejemplo.
  • No me fío mucho de las zapatas del freno trasero, ni del ángulo que forma la leva, así que lo repasaré a ver cómo está.
  • Los cables de bujía están agrietados, pero parece que cumplen su función todavía. Las bujías hay que ponerlas nuevas.
  • Las llantas están pidiendo a gritos lo mismo que todas las partes de aluminio: limpieza y pintura. El neumático trasero es un neumático delantero de otra moto, lo que no es nada bueno, ya que no tienen la misma función y no se deben cambiar así como así; además es de un perfil mas bajo que el que le corresponde, de forma que contribuye a que roce el caballete.
  • Los amortiguadores amortiguan, pero de todas formas desmontaré la horquilla y le cambiaré el aceite.
  • Los espejos retrovisores son muy monos, pero un peligro, porque no se ve nada por ellos, ya que son pequeños y la varilla es corta, con lo que sobresalen muy poco. Hay que cambiarlos.
  • No tiene herramientas, así que habrá que agenciarle las más imprescindibles por si se queda uno tirado.
Y con eso ya tengo tarea para una buena temporada. Aparte, me gustaría darle un poco de mi personalidad, así que, en cuanto a estética algo habrá que hacerle, pero como vamos a tener tiempo para ir conociéndonos, lo pensaré despacito; me inclino por un estilo café racer, pero no descarto nada.
Después de probar las motos hemos vuelto a Ronda a soltar a Maya, y dado que tenía pedido un kit de transmisión secundaria, se lo voy a poner para entregar la moto en las mejores condiciones, además de que, de todas formas se lo iba a poner, que para eso lo había pedido. Con tal fin me he metido en la auténtica cloaca de la moto. El sitio mas guarro, con diferencia, de cualquier moto, es el piñón de arrastre. No os podéis hacer una idea de la cantidad de porquería que ahí se acumula: especialmente grasa que sale despedida de la cadena y que se va amontonando formando un pegotón informe alrededor del piñón, pero también pajotes, insectos, piedrecitas, que se quedan pegados a la grasa. Además, como esa grasa que se pone en la cadena está formulada para que sea bastante mas pegajosa que cualquier otra, cuesta quitarla de ahí lo que no está en los escritos.
He procedido, previa subida de la moto a la mesa, y estudio de lo que iba a hacer,

a quitar la tapa que oculta el piñón de arrastre y gracias a la cual los zapatos de los moteros duran limpios un poco mas, y he comprobado que, tal y como imaginaba, la cloaca estaba a tope de pringue, y no solo la cloaca, sino también la tapa de la cloaca.

Menos mal que con un buen petroleado se produce una transferencia de la grasa a la mesa, la camisa, el pantalón, las gafas y la nariz

y el resultado es bastante bueno. Vamos, ni que hubiera pasado una cuadrilla de varilleros.

A continuación he extraído el piñón, que sí que estaba pidiendo a gritos la sustitución, y he acabado de limpiar la zona. A ver en que taller te dejan esto así de limpio con un cambio de transmisión secundaria...

La cadena tenía algunos eslabones gripados y además ya había dado de sí todo lo que puede dar una cadena, y como lo unico que le queda por hacer es romperse, mejor cambiarla.

Va a mejorar mucho la suavidad de marcha de esta moto con el kit de transmisión nuevo. Lástima que no lo voy a poder disfrutar mucho tiempo.
Y aquí se acabó el día, porque no tenía en Ronda ni el kit de transmisión ni las herramientas necesarias. Seguiremos la semana que viene.
La vuelta con un calorazo tremendo, y mosquitos a punta de pala, y mariposas huevo frito (las que ves a lo lejos en la carretera y dices: esa pa mí. Y efectivamente, un huevo frito en mitad de la visera).

domingo, 24 de mayo de 2009

135.- CARBURADA , RECORTADA Y LIMPITA

El sábado, tras el jolgorio de I+D, que después continuó, pero ya en el barrio y sin motos, no tenía yo el cuerpo como para trabajar mucho, pero de todas formas, me di mi paseito a la guarida, como dice Joeseph, que tenía algunas cosas pendientes, entre ellas carburar la BMW, cosa que hay que hacer en caliente, asi que ¿que mejor que 135 km para calentarla?
El día no estaba bueno; es más, amenazaba con llover, pero con esta moto me da igual; es más, ni siquiera me llevé el traje de agua (aunque eso no es noticia, y después vienen los resfriados). El viaje hasta Ronda sin novedades, salvo que me paró la Guardia Civil en Algodonales para pedirme los papeles y desearme un feliz viaje. Llegué a Ronda seco, con el cielo parcialmente nublado, pero amenazando cada vez más con soltar agua

Me puse enseguida a la tarea. Los carburadores estaban limpios y la tensión de los cables estaba correcta, porque los limpié hace poco y también ajusté los cables, así que abrí la cuba y soplé los gicleurs de alta y baja, y con eso me di por satisfecho a efectos de empezar la carburación, pero hay que tener en cuenta que para afinar deben estar recién limpios, o sea, que esto que hice es un poco fullero. A continuación quité los tornillos de vacío de ambos carburadores y los conecté al Twinmax

El Twinmax es un aparato electrónico que nos mide la depresión existente en ambos carburadores, permitiendo afinar en la carburación bastante más que con los sincronizadores de mercurio. El funcionamiento es muy sencillo: primero se conectan los carburadores; después se afina el aparato poniendo la sensibilidad al máximo (botón de la derecha) y ajustando con el de la izquierda hasta que la aguja nos marque la posición cero.

Ahora arrancamos el motor y bajamos la sensibilidad hasta la mitad, mas o menos, y vemos qué carburador es el que está más abierto al ralentí. Actuamos sobre el tornillo del ralentí (no sobre el de mezcla) hasta que la aguja vuelva nuevamente a cero. Ajustamos el ralentí a unas 800 rpm y subimos un poco la sensibilidad y comprobamos nuevamente si hay un carburador que trabaja mas que el otro; volvemos a ajustar y ya tenemos sincronizados los carburadores al ralentí.

A continuación subimos el motor hasta las 3000 rpm y lo dejamos a ese ritmo, para lo cual es muy cómodo un tornillo que sujete el mando del acelerador o un amigo que nos haga el favor. Una vez en las 3000 rpm repetimos la operación: actuamos sobre los tornillos de regulación de la longitud del cable de acelerador hasta que ambos carburadores trabajen a la par, o sea hasta que la aguja esté en el centro.

Y para acabar con los carburadores, se retira el Twinmax, se quitan las gomas y se vuelven a colocar en su sitio los tornillos de vacío. Ahora, lo suyo habría sido ajustar la mezcla de gasolina con el Colortune, una bujía transparente que nos permite ver el color de la explosión y ajustar así la mezcla, pero como tenía pocas ganas de trabajar, carburé la moto a la manera clásica, es decir "a oído", para lo cual se ponen los dos tornillos de mezcla a una vuelta y media antes del cierre y se van moviendo a intervalos de un octavo de vuelta hasta que se oye el motor fino, es decir, que acelera rápido y no se viene abajo al cortar gas de repente. Es un método bastante fiable cuando se ha hecho muchas veces, pero si se tiene poca experiencia, mejor hacerlo con el Colortune o con la ayuda de un amigo que sepa carburar a ojímetro (esto siempre es mejor, porque si no está bien de carburación, lo que verás cuando quites las bujías, por el color de la porcelana, siempre podrás meterte con él diciéndole que es un chapuzas y que de esto ni idea, y de paso que invite a la cervecita).
Acabada la carburación, con una sierra de marquetería y lo menos ocho pelos, corté la parte superior de la cúpula, porque me resultaba estéticamente demasiado alta y además hacía más ruido que con la cúpula baja, así que la he dejado casi como viene de fábrica; bueno un dedo más alta, para que se distinga de las demás. El hecho de cortarla dentro es porque, tal y como habían anunciado el hombre del tiempo y las nubes que traía detrás mio en la carretera, se puso a llover.

Después de esto, que me llevó un buen rato por la de veces que tuve que cambiar el pelo de la sierra, me puse a pulir el grupo cónico que le voy a poner próximamente, de la primera serie de las /7. ¿Motivo? Pues que también le voy a pegar un buen repaso al que tiene puesto ahora. Por cierto, ambos son 33/11. No sé si sería buena idea ponerle un desarrollo más largo, por ejemplo un 32/11. A ver si lo encuentro por ahí. Pues nada, estuve dándole un buen repaso de nanas, lana de acero y limpiametales hasta que me aburrí. Otro dia seguiré, pero ya va tomando un aspecto agradable.

Mientras estaba puliendo, llegó mi hermano, el famoso horticultor, que se puso a trabajar destripando terrones y limpiando malas hierbas.

La huerta ya va tomando forma, y los tomates ya tienen hasta flor, así que de aquí a nada... ensalada.

Y como ya estaba empezando a estar harto de hacer cosas (no era mi día, vamos) le di un buen fregado a la BMW, me monté en la Sprint y me volví a Sevilla. Unas gotitas por el camino, pero ni para mojar la carretera.

Y ahí quedó la cosa hasta más hacer.

sábado, 23 de mayo de 2009

134.- PRESENTACION DE LA NUEVA SUZUKI EN I+D

Hace varios días recibí un correo de David, el boss de I+D, concesionario oficial de Triumph y Suzuki en Sevilla, invitándome a la presentación de la nueva Suzuki GSX-R el viernes 22 de mayo. Siempre es agradable conocer una nueva moto, así que allá que nos fuimos Maricruz y yo. Manolo y Carmen iban a venir, pero en el último momento les dio la neura y se fueron a su casa. Ellos se lo perdieron porque allí encontramos viejos amigos,

nos echamos unas cervecitas y unas tapitas,

vimos motos Suzuki, especialmente la homenajeada y la que más me gustó de todas las japos que había por allí,

También vimos unas cuantas Moto Guzzi. A destacar la V7 café y la V7 classic, que me encantan.

Y finalmente, también les dimos un repaso a la exposición de Triumph, en la que faltaban la mía, y la Thruxton, que son las que más me gustan de la marca inglesa.

De allí pasamos al taller a saludar a los amigos y a ver cómo estaba el ambiente (y de paso a pedir un juego de transmisión trasera para la Triumph, que ya me está haciendo falta)

Volvimos a la exposición y ya aprovechamos para probarnos las motos. Ya se sabe que estas cosas hay que probárselas, que si no, después, te encuentras con que te ajusta la sisa, el tiro te viene corto...

Total, que echamos una buena tarde. Conocimos a los niños de David y Estíbaliz (sí, ahora te mando las fotos), al gran Valentino, hijo de uno de los mecánicos de I+D (sí, también te mando las fotos enseguida) y a Alvaro Bautista, campeón del mundo de 125 hace un par de años y campeón del mundo de 250 este año, y si no, al tiempo..., que andaba por allí firmando autógrafos.

A la salida nos encontramos dos motos que llamaban la atención: una Kawa con un dineral echado encima

y otra que, con menos dineros y menos caballos, era la más bonita de todas las que había por allí cerca.

¡Y es que la quiero...!